“Yo soy español, español” o “esa España, esa España”. La grada patria trataba de animar en la recta final del partido al equipo español de hockey hierba en el encuentro contra India en el que se jugaban la medalla de bronce, pero el buen ambiente no ha sido suficiente para darle un empujón final al grupo, que ha perdido ante su rival 2-1.
La de hoy era la única opción del equipo de hacerse con una medalla en París tras perder la lucha por el oro en las semifinales contra Países Bajos, cuando cayó derrotada 4-0.
En este encuentro, España empezó ganando en el segundo cuarto, tras un primero más reñido, pero India empató segundos antes del ecuador del encuentro y luego anotó un segundo tanto.
Los españoles multiplicaron las ocasiones para intentar igualar el partido y pasar a la prórroga, pero chocaron con la defensa india, que era mucho más fuerte. “Lo hemos intentado desde el principio, pero estos partidos son decisivos y cada segundo cuenta”, ha dicho al acabar el encuentro Rafael Villalonga.
“La diferencia es que ellos han metido y nosotros no”, ha señalado Borja Lacalle, sobre los intentos fallidos del equipo. “Ahora habrá que corregir todo eso y pensar en Los Ángeles y prepararnos para ello”, ha dicho.
El hockey hierba español se despide de su sueño de volver al podio olímpico 16 años después, tras Pekín 2008, cuando fueron plata.
La última vez que España luchó por ser tercera fue en los Juegos de Atenas 2004, aunque, como ha ocurrido hoy en París, no pudo conseguirlo. Alemania la dejó después fuera del podio. India obtuvo la medalla en los Juegos en Tokio 2020 y en este ciclo fue novena en el Mundial de 2023, en el que fue anfitriona.
Es la gimnasta con más títulos: cuatro oros olímpicos, ha hecho saltos y movimientos que nadie había logrado antes, hay cinco que llevan su nombre y quiere añadir un sexto en estos Juegos de París. Pero en su medallero olímpico, al mismo nivel que todo lo logrado en lo deportivo, cuenta también su renuncia en los Juegos de Tokio hace tres años: retirarse a tiempo de una competición y admitir que un atleta no es un ser invencible y que, también para ellos, la salud mental está por encima de la resistencia física.
Simone Biles (Ohio, 27 años) es en estos Juegos de París 2024 como una diosa que vuelve al Olimpo. Es una de las grandes estrellas llamadas a triunfar en el evento, de las deportistas que más expectación genera, tras su retirada en los Juegos de Tokio. La prensa francesa no escatima en elogios a la atleta, a la que llaman «la superstar de la gimnasia, la mejor de todos los tiempos», como la aclama el periódico Les Echos, económico. El deportivo L'Équipe aborda también el retorno de Simone Biles, a la que se refiere como «un icono en vías de redención», que en París se vengará del lado amargo que vivió en Tokio.
La atleta estadounidense no estuvo presente en la ceremonia de inauguración que se celebró en el Sena. Ausente en el barco de su delegación bajo el diluvio universal del viernes, la prensa francesa sigue atentamente cada uno de sus movimientos. Como su entrenamiento el pasado jueves en el Arena Bercy, donde arrancan hoy las pruebas de gimnasia artística.
Un nuevo movimiento
De momento, la gimnasta norteamericana va a intentar apropiarse de un nuevo movimiento, y así bautizar seis con su nombre: se trata de una pirueta realizada por otro deportista. Campeona olìmpica, quiere rizar el rizo, y si completa limpio este giro, será nombrado en su honor.
Hoy se hace selfies en los entrenamientos y luce sonrisa renovada, pero estos últimos años no han sido fáciles para la gimnasta estadounidense. Se retiró en los Juegos de Tokio por un bloqueo psicológico que le llevó a padecer los llamados «twisties». Esto sucede cuando los deportistas pierden el sentido del espacio y de la dimensión cuando están girando en el aire. Cabeza y cuerpo se desconectan. En una de las pruebas de Tokio, Biles tuvo problemas para aterrizar y fue entonces cuando decidió abandonar para centrarse en su superación mental.
«Si piensas en todo lo que he tenido que pasar durante los últimos siete años, te das cuenta de que nunca debí haber formado parte de otro equipo olímpico (...) No quiero que ningún otro atleta olímpico pase por esto», dijo la deportista entonces.
A esto se añade que la estadounidense tuvo que testificar, junto con otras tres deportistas, por los abusos sufridos por Larry Nassar, ex médico del equipo de gimnasia femenino de EEUU. «He ganado en total 25 medallas en Mundiales, siete en Juegos Olímpicos, y soy una superviviente de abuso sexual». Así se presentó Biles ante el comité del Senado estadounidense que investigaba el escándalo.
Biles, sobre la barra de equilibrios del Bercy Arena.AFP
La declaración prosiguió entre lágrimas. Acusó a la Federación de Gimnasia de Estados Unidos (USAG), y al comité olímpico y paralímpico de EEUU de saber desde «mucho antes» que había sufrido abuso. En 2018 la atleta ya había confesado haber sido víctima del ex médico, que ha sido condenado por abusos cometidos durante décadas a más de 200 gimnastas.
«recordarme que aún puedo hacerlo»
Estos tres años su futuro ha sido una incógnita, pero decidió volver: «En realidad, nadie me obliga a hacerlo», explicó la deportista al anunciar que regresaba a París. «Me levanto todos los días y elijo trabajar en el gimnasio y rendir sólo para recordarme a mí misma que todavía puedo hacerlo».
La competición femenina arrancará este domingo en el citado Arena de Bercy, con las pruebas clasificatorias, y seguirá el próximo martes con la final por equipos, antes de la decisión del concurso general individual que tendrá lugar el jueves.
Considerada como la mejor gimnasta de todos los tiempos y ganadora en total de 37 medallas, Biles tiene una poderosa trayectoria deportiva. Al poner sobre la mesa los problemas de salud mental que afectan a los atletas, se coloca la más grande de sus preseas: la de evidenciar que otro de los valores de un deportista olímpico no está en presumir de las fortalezas, sino en reconocer las propias vulnerabilidades.
JJ.OO. 2024
RAQUEL VILLAÉCIJA
París (Corresponsal)
Actualizado Martes,
20
junio
2023
-
16:39Las operaciones tienen lugar en la sede del comité organizador y...
Francia podría limitar la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos que se celebran este verano en París en caso de que la amenaza terrorista obligue a ello. Lo ha dicho este lunes el presidente francés, Emmanuel Macron, en una entrevista para celebrar que quedan 100 días para el evento deportivo, que arranca el 26 de julio y acaba el 11 de agosto.
Es uno de las grandes retos de cara a los Juegos: garantizar la seguridad en la ceremonia de apertura, prevista a lo largo del Sena, donde los atletas desfilarán en barcos, ante más de 300.000 espectadores. Francia está en alerta máxima por atentado terrorista y se va a recurrir incluso a empresas de seguridad porque no da con las fuerzas del orden. Se va a restringir la circulación y el perímetro de seguridad será muy amplio. El aforo, que iba a ser de 600.000 personas, se ha ido reduciendo hasta la mitad.
"Podemos hacerlo y vamos a hacerlo, porque nos hemos dotado de los medios para hacerlo (...) Nuestro país ya ha sido golpeado por el terrorismo y lo que quieren los terroristas es impedirnos soñar. No hay ingenuidad en esto. Nos hemos dotado de medios para hacer una gran ceremonia de apertura", ha dicho Macron en una entrevista a la cadena BFM.
Hasta ahora no se había desvelado si habría alternativa. Macron ha avanzado que sí habrá un plan B y un plan C en caso de que el riesgo sea tal que no se pueda garantizar la seguridad. Las opciones serían restringir la ceremonia a la plaza de Trocadero, junto a la Torre Eiffel, o "replegarse en el Estadio de Francia".
Huelgas
Otra de las amenazas que planean sobre el evento es la convocatoria de huelga. Los sindicatos CGT y FO ya han comunicado preavisos de paro para el periodo de los Juegos. "Francia es un equipo, es una nación unida y hay que estar a la altura del ejemplo. Tengo confianza en los sindicatos y su espíritu de responsabilidad", ha señalado el presidente.
Macron prometió que se bañaría en el Sena, donde se van a realizar algunas de las pruebas acuáticas. Sin embargo, también aquí hay serias dudas de que vaya a poder hacerse, debido al estado del agua. Las lluvias de las últimas semanas han degradado la calidad de la misma. "No he cambiado de opinión. Estaremos a la cita antes del 26 de julio", ha insistido el presidente.
El objetivo de cara a los Juegos es celebrar algunas de las pruebas pero también dejar zonas en el Sena aptas para el baño, para que los parisinos puedan disfrutar. Hace 100 años que se prohibió el baño en el río debido a la alta polución. Tanto Macron como la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, han prometido dar ejemplo y ser los primeros en introducirse en las aguas del Sena.
Macron, en el Grand Palais de Paris, este lunes.YOAN VALATAFP
"Hay un trabajo que se ha hecho desde 2016. Cuando hablamos de la herencia de los Juegos, el Sena será uno de los grandes legados de los JJOO", ha dicho el presidente. Una de las infraestructuras que permitirán mantener el agua limpia es un megadepósito de agua fluvial, que permitirá almacenar el agua de la lluvia. Esta obra aún está sin terminar.
No sólo se bañará. No descartar incluso portar la llama olímpica, que se enciende mañana en la ciudad griega de Olimpia y llegará a Marsella el 8 de mayo. Ha dicho: "Creo que no es mi papel ni mi lugar". Pero ha concluido: "Veremos a ver si alguien me invita a llevarla, pero en principio no estoy previsto dentro del programa".