La prueba B del boxeador Ryan García dio positivo por una sustancia prohibida, según reportó el jueves ESPN, pero el equipo de abogados y el promotor del púgil enfatizaron en el resultado negativo que dio una muestra de cabello para asegurar que no violó las reglas.
La prueba A de García, quien derribó a Devin Haney tres veces en Nueva York y ganó por decisión mayoritaria el 20 de abril, había dado positivo por ostarina el 1 de mayo.
Los abogados de García (Paul Greene, Matt Kaiser, Darin Chávez y Guadalupe Valencia) indicaron en un comunicado que el peleador presentó la muestra de cabello después del primer positivo. También argumentaron que los resultados de la primera prueba “fueron niveles demasiado bajos” y que estaban “en el rango de la billonésima del gramo”. Que se convierte en una evidencia de que García no era culpable de tomar drogas para mejorar su rendimiento.
“Ryan de forma voluntaria se ha sometido a pruebas durante su carrera, y éstas siempre han mostrado resultados negativos“, indicaron sus abogados en un comunicado. “También dio negativo en múltiples ocasiones antes de la pelea ante Haney”.
Golden Boy Promotions, que representa a García, también defendió de forma similar su inocencia.
“Como se indicó cuando surgieron las pruebas iniciales, creemos en Ryan, y lo seguimos haciendo hoy”, dijo la promotora en un comunicado.
Haney publicó comentarios en su red social X, expresando su escepticismo sobre los resultados de la muestra de cabello.
“Ryan y su equipo sabían que daría positivo. Es por eso que hicieron esa tontería de la ‘prueba de cabello’ por sí solos, que quién sabe quién hizo”, manifestó Haney.
El boxeador Sherif Lawal, de 29 años, ha muerto trs recibir un nocaut en el combate que iba a ser su debut profesional en Reino Unido. El combate se celebró el domingo en el Harrow Leisure Centre de Londres, según avanza TMZ.
En él se enfrentaba al boxeador portugués Malam Varela pero durante el cuarto asalto, un derechazo en la sien de Lawal le tiró al suelo y enseguida el árbitro se dio cuenta de que el boxeador necesitaba atención médica urgente.
Aunque el equipo médico le realizó maniobras de reanimación de manera inmediata y posteriormente fue trasladado al Hospital Northwick Park, el joven murió esa misma noche. "Por desgracia, durante el combate Sherif sufrió un colapso y, a pesar de los esfuerzos de los paramédicos, fue declarado muerto", ha anunciado Warren Boxing Management, que ha enviado en una publicación de Instagram sus condolencias a la familia del boxeador.
Lawal comenzó a boxear en el año 2018 y fue a principios de este año cuando decidió dar el salto al mundo profesional.
Cuesta mucho, tras digerir el combate entre Mike Tyson y Jake Paul, hablar de boxeo. No porque el primero no fuera uno de los mejores púgiles de la historia, ni tampoco porque el segundo no empiece a labrarse una imagen de algo más que un youtuber metido a combatir. Sino porque lo que se vio en el ring fue una "pantomima" a juicio de Jero García, entrenador y ex boxeador.
La pantomima empezó con Jake Paul entrando en el AT&T Stadium de Texas en un Chevy customizado junto a su hermano y la paloma del sudeste asiático, que regaló a Mike Tyson y este despreció, como mascota. Dijo el de Ohio que le costó "miles de dólares". Una cantidad irrisoria teniendo en cuenta los 40 millones que se llevó la madrugada del viernes al sábado tras vencer al de Brooklyn por decisión unánime. Solo en taquilla se recaudaron casi 18 millones de dólares, una de las mayores para una velada de boxeo de la historia. Entró al ring, además, bajo los acordes de la canción de Phil CollinsIn the air tonight que suena en el cameo del ex campeón mundial en la comedia Resacón en las Vegas. Paul se permitió, incluso, imitar los movimientos de Tyson en la película.
Entrada de Paul en el AT&T Stadium.CARLOS RAMIREZEFE
Luego resultó triste ver a "la persona más mala del planeta" aparecer solo hacia el ring, medio cojeando, con una rodillera en su pierna derecha tras haber mostrado el trasero en la entrevista previa al combate. Esa falta de movilidad le lastró durante toda la pelea, si es que se puede hablar de pelea. "Roza la indecencia que dejen boxear a alguien con 58 años de edad", explica Jaime Ugarte, periodista especializado en boxeo.
"Salieron a pegarse" cuenta García, aunque el propio Ugarte cree que había un pacto tácito de no agresión por "dejar un poco de dignidad al campeón". Las cifras no mienten: Paul tiró el triple de puñetazos de Tyson 278 frente a 97 de los que conectó 78 contra los 18 del de Brooklyn. En el porcentaje de acierto también vence el youtuber por 10 puntos, 28% vs 18%. La visión de Tyson, viendo pasar los asaltos sin intentar cerrar la distancia con el de Ohio fue una triste imagen para el que se hace llamar un "asesino nato". Tampoco ayudaba su constante mordida de la manopla que él justificó: "Tengo la costumbre de morderme los guantes, tengo una fijación con las mordeduras", dijo tras el duelo, con la media sonrisa que recuerda al incidente con Holyfield el año, precisamente, en que nació Jake Paul, 1997.
Clemencia con Tyson
Las esperanzas de contienda tras los dos primeros asaltos, pronto se desvanecieron, y la sensación al finalizar el combate es que Jake Paul "tuvo clemencia" con Tyson, según los expertos. "Al final, Jake Paul quiso cuidar a la leyenda", explica Jero. No hay más que ir a los 10 segundos finales del combate, que el youtuber empleó en hacer una reverencia a Tyson y éste, desconcertado, sin saber muy bien si saludarle o seguir bailando hasta el final de los 16 minutos acordados.
"Sólo intenté herirlo un poco, pero tenía miedo de hacerle daño. Sí, bajé el ritmo en los últimos asaltos porque quería darle espectáculo a los espectadores y no quería hacerle daño a alguien que no necesitaba ser herido", admitió el propio Paul tras la pelea pese a que, sobre la lona, dijera que intentó hacerle daño pero que tenía miedo que se lo hicieran a él.
La indignación creció tras el combate especialmente en redes sociales donde varios famosos como Earvin Magic Johnson criticaron el bochornoso espectáculo. "Qué triste. Apagué la televisión porque ya no podía verlo más. Es triste ver a Mike Tyson así porque fui a todas sus peleas. Esta pelea de esta noche no fue muy buena para el boxeo", expresó el ex jugador de Los Lakers.
El 'verdadero' combate
"Las comparaciones son odiosas", expresa Jero García sobre lo ocurrido en la velada del Tyson vs Paul. Para los expertos, el verdadero combate fue el que protagonizaron previamente Katie Taylor y Amanda Serrano, en el que se pusieron en liza los cinturones de superligero. "Lo bueno de ese circo es que permitió a las chicas conseguir la bolsa más grande de la historia", añade García. Se dice que ambas ganaron seis millones por una contienda que se llevó la irlandesa a los puntos pese al polémico cabezazo con el que abrió la ceja a la puertorriqueña.
De una verdadera contienda a un show. Un show que Tyson amenazó con repetir pese a haber sumado la séptima derrota en su tarjeta, además, contra el propio hermano de Jake, Logan. El de Ohio, en cambio, quiere ahora desafiar a Canelo Álvarez. "Rompimos Netflix, la mayor pelea en EEUU, 20 millones de dólares. Todo el mundo está en la lista, no voy a dar nombres concretos... Canelo, me necesita, más de lo que yo lo necesito a él. Él quiere el dinero, así que él sabe dónde encontrarlo", se la tiró Paul al boxeador mexicano tras su undécima victoria.
Quedaban 30 segundos para el final del noveno asalto, cuando Oleksander Usyk conectó un gancho de izquierda a la mandíbula de Tyson Fury que hizo temblar al gigante británico. Resonaban las palabras prermonitorias de Usyk en la previa: "Si el tamaño importara, el elefante sería el rey de los animales".
The Cat (el gato), como buen felino, olió sangre y comenzó a golpear sin descanso al Rey Gitano que rebotaba de cuerda en cuerda. Lo hizo en cinco ocasiones, hasta que en el último apoyo el árbitro Mark Nelson decidió intervenir para iniciar un conteo.
"El árbitro tenía que haber parado la pelea", responde a EL MUNDO, Jero García, ex boxeador y presentador de televisión. A juicio de García, Nelson debió declarar ganador a Usyk para evitar la "golpiza" que le dio a Fury. "Es mejor parar la pelea un minuto antes que un segundo tarde", explicaba.
Sin embargo, Emilio Marquiegui, periodista especializado en boxeo, es de la opinión que el árbitro "hizo lo correcto". Marquiegui cree que Fury no se apoyó en las cuerdas sino que se desplomó sobre ellas y que fueron las que evitaron su caída. Así, Nelson obró según el reglamento al iniciar el conteo. "Queda a criterio del árbitro si le vio en malas condiciones o no, obviamente luego se vio que Fury aguantó hasta el final y no pasó nada más", cuenta Marquiegui.
Por su parte, Jaime Ugarte, otro periodista especialista en boxeo, compartía la visión de ambos y añadía que la campana salvó al británico del knockout. "Si el árbitro lo para cuando estaba a merced no hubiera sido raro, estaba inerte", explica el periodista y determina que fue cuestión de segundos el que Usyk terminara la pelea en ese asalto.
Uno de los golpes de Usyk a Fury.FAYEZ NURELDINEAFP
Pero continuó y finalmente el ucraniano fue declarado ganador por decisión dividida de los jueces. El español Manuel Oliver fue el que más ventaja le dio, 115-112, mientras que el estadounidense Mike Fitzgerald solo concedió 114-113 frente a los 113-114 que el canadiense Craig Metcalfe otorgó a Fury. Esa división llevó al británico a declararse ganador y a esgrimir la guerra de Ucrania como el factor que había determinado el dictamen de los jueces.
Todos los expertos consultados por EL MUNDO piensan que Usyk fue el justo ganador. Si bien si Jero García mantiene que debía de haber sido por ko en el noveno, Marquiegui cree que el "mejor final" del ucraniano le hizo merecedor de la victoria. "Fury tuvo la pelea más complicada de su vida", explica y detalla que el combate se le fue "por su desgaste físico al no dosificar" y "por los palos que recibió en el noveno".
"Papá, ¿me oyes? Lo hemos conseguido", gritó Usyk en ucraniano al pabellón de Riad cuando le colgaban los cuatro cinturones (Consejo Mundial de Boxeo (CMB), Asociación Mundial (AMB), Federación Internacional (FIB) y Organización Mundial de Boxeo (OMB)) de campeón de peso pesado en los hombros. Es el primer campeón unificado en más de dos décadas. Sustituía a Lennox Lewis cuya unificación databa del siglo pasado, noviembre de 1999, ante Evander Hollyfield.
Historia
Marquiegui, García y Ugarte sitúan la hazaña de Usyk en diferente medida. Mientras que para el primero es algo anecdótico, "un premio pichichi" que no te sitúa como uno de los mejores delanteros de la historia. García y Ugarte sí piensan que convertirse en campeón unificado pone al ucraniano en el escalón de los Ali, Lewis y compañía.
Pero ninguno se olvida que este chico, que dejó el fútbol con 15 años para pasarse al boxeo, ha sido oro olímpico así como gran dominador de dos categorías en su conversión a profesional: crucero, donde también fue campeón unificado, y pesado. Con esta victoria, además, ha arrebatado el invicto a Fury 34 (24 KO)- 1 por su 22 (14 KO)- 0.
Sin embargo, y pese a que el ucraniano ponía en liza tres de los cuatro cinturones, es el británico el que se lleva mayor bolsa por este combate del siglo. De los algo más de 100 millones que había en juego, 70 han sido para Fury, de los cuales uno irá supuestamente para organizaciones benéficas de la guerra de Ucrania, y 30 para Usyk. Un reparto que, previsiblemente, cambiará algo para la revancha de octubre. "Usyk no vende tanto", explica Ugarte.
Es precisamente esta revancha la que hará que Usyk pierda uno de los cuatro cinturones poco después de haberlo ganado. El ucraniano no podrá defender el título de la FIB ante el púgil Filip Hrgovic, por lo que el croata se lo disputará ante el también británico Daniel Dubois, al que ya venció Usyk en una defensa del título de la AMB.