La prueba B del boxeador Ryan García dio positivo por una sustancia prohibida, según reportó el jueves ESPN, pero el equipo de abogados y el promotor del púgil enfatizaron en el resultado negativo que dio una muestra de cabello para asegurar que no violó las reglas.
La prueba A de García, quien derribó a Devin Haney tres veces en Nueva York y ganó por decisión mayoritaria el 20 de abril, había dado positivo por ostarina el 1 de mayo.
Los abogados de García (Paul Greene, Matt Kaiser, Darin Chávez y Guadalupe Valencia) indicaron en un comunicado que el peleador presentó la muestra de cabello después del primer positivo. También argumentaron que los resultados de la primera prueba “fueron niveles demasiado bajos” y que estaban “en el rango de la billonésima del gramo”. Que se convierte en una evidencia de que García no era culpable de tomar drogas para mejorar su rendimiento.
“Ryan de forma voluntaria se ha sometido a pruebas durante su carrera, y éstas siempre han mostrado resultados negativos“, indicaron sus abogados en un comunicado. “También dio negativo en múltiples ocasiones antes de la pelea ante Haney”.
Golden Boy Promotions, que representa a García, también defendió de forma similar su inocencia.
“Como se indicó cuando surgieron las pruebas iniciales, creemos en Ryan, y lo seguimos haciendo hoy”, dijo la promotora en un comunicado.
Haney publicó comentarios en su red social X, expresando su escepticismo sobre los resultados de la muestra de cabello.
“Ryan y su equipo sabían que daría positivo. Es por eso que hicieron esa tontería de la ‘prueba de cabello’ por sí solos, que quién sabe quién hizo”, manifestó Haney.
"He vuelto". Con esas dos palabras ha anunciado el mito Manny Pacquiao que vuelve a los 46 años de su retiro para enfrentarse al estadounidense Mario Barrios por el cinturón WBC del peso wélter. No es la primera vez que el filipino regresa, ya lo hizo para pelear contra Ugas en 2021. Ahora se volverá a poner los guantes el 19 de julio en Las Vegas, informa Afp. "¡Hagamos historia!", ha escrito en X.
Pacquiao, que ganó 12 títulos mundiales en ocho categorías de peso distintas, no ha luchado desde perder en los puntos contra el cubano Yordenis Ugas por el cinturón WBA de peso wélter en agosto de 2021.
Las normas WBC permiten a un excampeón solicitar un combate por el título mundial tras volver del retiro.
En su carrera, Pacquiao presenta un balance de 62 victorias y ocho derrotas, con dos empates y 39 nocaut.
Desde su retirada de los cuadriláteros se implicó en política e intentó sin éxito conseguir la presidencia de Filipinas.
El ex campeón mundial de boxeo sudafricano Dingaan Thobela fue encontrado muerto la noche del lunes en su casa de Johannesburgo a la edad de 57 años, tras padecer problemas de salud, confirmó un amigo del fallecido.
"Extrañamente, no respondía a su teléfono y su familia, acompañada de la Policía, consiguió acceder a su lugar de residencia y descubrió que había muerto", declaró a medios locales a última hora del lunes Eddie Mutungutungu, amigo de Thobela.
El deportista, conocido como la 'Rosa de Soweto', el antiguo gueto negro de Johhanesburgo donde nació en 1966, boxeó de manera profesional entre 1990 y 2006 y ostentó tres títulos mundiales en dos categorías.
Dingaan Thobela durante un combate.AP
Thobela fue campeón mundial de peso ligero de la Organización Mundial del Boxeo (WBO, por sus siglas en inglés) entre 1990 y 1992, un título que también le concedió en 1993 la Asociación Mundial del Boxeo (WBA), además de campeón mundial de peso supermediano en el año 2000 del Consejo Mundial del Boxeo (WBC).
Las redes sociales se inundaron este martes de mensajes de pésame por la muerte del querido boxeador, a los que se sumó el Gobierno sudafricano, que lo describió como una "leyenda".
"Entristecidos tras conocer la muerte de la Rosa de Soweto. Con gran pesar, damos nuestro más sentido pésame a la familia. Que los recuerdos de Dingaan Thobela les brinden consuelo", dijo el Ejecutivo sudafricano a través de la red social X.
Quedaba apenas un minuto y 44 segundos para la campana del sexto, cuando Anthony Joshua conectó por fin un uppercut limpio en el rostro de Jake Paul en el Kaseya Center de Miami. El youtuber aguantó y sacó la lengua a modo de burla, pero sabía que su vida dependía de recibir el puñetazo menos dañino del británico, que llegó poco después. Directo al cuerpo y un demoledor gancho a la quijada. Resultado: ko, dos placas de titanio en la mandíbula y una bolsa de 184 millones de dólares, la cuarta mayor de la historia del boxeo. Pero, ¿era esto boxeo?
"Tiene más de espectáculo que de boxeo, pero es boxeo", explica Jaime Ugarte, periodista especializado en este deporte que califica a Paul como un "showman" que "entrena como una mula". "Es un Ibai multiplicado por 10", apunta el profesional. De hecho, el estadounidense tiene casi 30 millones de seguidores en redes y vídeos con cientos de millones de visualizaciones.
Sea lo que fuere, Paul consiguió su objetivo que fue volver poner el boxeo en el foco mundial como ya hizo con su enfrentamiento ante Mike Tyson. Una pelea, la de Tyson, que acumuló 65 millones de conexiones simultáneas para un total de 108 millones que vieron al menos un minuto del combate. Hasta que Netflix, plataforma que ha repetido como productora del streaming, haga oficiales las cifras del bolo, no se podrá saber si el niño problemático de las redes ha conseguido batir su propio récord a nivel de audiencia, pero desde luego que económicamente lo ha superado con creces.
Vista general del Kaseya Center de Miami.GIORGIO VIERAAFP
Pese a la atracción que generaba la vuelta de Tyson al cuadrilátero, la bolsa de esa pelea superó los 60 millones de euros. Sin embargo, el combate contra Joshua elevó la suma para los boxeadores a 184 millones de dólares, que se repartió a partes iguales y que una parte ya se pudo ver repartida por un jet privado en una publicación en redes del propio Paul. Pero la cifra de ingresos totales se elevaría a los 267 millones de dólares sumando derechos de transmisión, patrocinios, publicidad digital y venta de entradas, cifras comparables a combates icónicos de décadas anteriores.
Sólo Floyd Mayweather ha conseguido superar los ingresos que ha generado el Paul vs Joshua. Por el algo le apodaban Money (dinero). La mayor bolsa de la historia no podía ser otra que el combate que le enfrentó al estadounidense con Manny Pacquiao, que se elevó hasta los 542 millones de dólares. La segunda fue el espectáculo, más que pelea, entre él y Connor McGregor, 510. Y la tercera sería la que le emparejó a Canelo Álvarez que ascendió hasta los 193 millones.
Es precisamente el mexicano el objeto de deseo de Jake Paul incluso de antes de la pelea con Joshua. Un combate al que se sumó el británico después de que Gervonta Davis fuera acusado por su ex pareja de agresión y quizás en el que Paul hubiera tenido más opciones de alargar la pelea. No es lo mismo enfrentarse a los 166 centímetros y 61 kilos con los que compite el estadounidense en el ligero, aunque el combate se pactase en 88 kilos, a los 110 que marcó el británico en la báscula y sus casi dos metros de altura. "Es irrespetuoso saltar de Davis a Joshua, pero él sabe que su negocio está en ir a grandes nombres", apunta el periodista.
Contención
Paul, en el suelo, tras ser noqueado por Joshua.GIORGIO VIERAAFP
No sólo es irrespetuoso, también es peligroso. Al británico se vio conteniendo su pegada durante la primera parte del combate, como decía Mohammed Ali que hacía "para que entrara la publicidad", hasta que su paciencia y las piernas del youtuber se agotaron. De hecho, las redes han recuperado vídeos del combate de Tyson, que Paul ganó a los puntos, y se pudo ver cómo el ex campeón de los pesados contenía sus golpes en ciertos momentos en los que Paul descuidaba la guardia. Pese a ello, el creador de contenido se llevó incluso los halagos de Donald Trump: "Felicidades a Jake por su aguante y su habilidad ante un hombre más grande".
"Ha sido una buena pateada de culo por el mejor que lo ha hecho hasta ahora. Me encanta", fueron las palabras de Paul nada más terminar la pelea para luego escribir en redes sociales: "Gran experiencia. Amo este deporte. Tiempo para recuperarse y volver al peso crucero. ¿Con quién queréis verme pelear?". Repartiendo estas bolsas, casi cualquier boxeador le quiere como rival tanto por la ganancia económica como mediática. "Entiendo la capacidad que tiene de hacer su producto desde el boxeo, pero es un show", concluye Ugarte. Un show que pone los ojos de nuevo en un deporte en el que el mismo fin de semana peleó y venció en Bilbao uno de nuestros campeones nacionales, Sandor Martín, y del que no se puede comparar el impacto mediático que generó.