La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha pedido para el expresidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, en el caso del beso a la futbolista del combinado femenino, Jennifer Hermoso, dos años y medio de cárcel y una indemnización de 100.000 euros.
En el escrito, que corresponde a la fiscal de la Audiencia Nacional Marta Durántez, se solicita un año de prisión a Luis Rubiales por agresión sexual a Jenni Hermoso por el beso que le dio durante la entrega de medallas tras la consecución del Mundial por parte de la selección española.
Y, un año y medio por las coacciones que recibió la futbolista tras esa polémica acción y la repercusión mediática que tuvo en España. Este delito, tipificado en el artículo 172 del Código Penal, también se le ha impuesto al exseleccionador nacional, Jorge Vilda; al actual director deportivo de la selección, Albert Luque y al jefe de Marketing de la RFEF, Rubén Rivera.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha dictaminado que el sistema judicial suizo violó el derecho de la atleta Caster Semenya a un juicio justo, pero no entra a valorar la reivindicación de los controles de testosterona de World Athletics que le impiden competir como mujer.
La corredora, de 34 años, no ha podido competir en la prueba de la que es especialista, los 800 metros lisos, desde 2019. Precisamente desde que la organización fundada en Suecia pero con sede en Mónaco introdujera los límites en los niveles de testosterona para las atletas femeninas.
Semenya trató de impugnar estos límites primero ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAD) y posteriormente ante el Tribunal Federal Suizo. No obstante respecto a la cuestión de fondo, en julio de 2023 se dictaminó que el gobierno suizo había violado sus derechos porque no había proporcionado garantías suficientes para que su reclamación fuera examinada de forma efectiva.
Así, las autoridades suizas remitieron el caso al TEHD seis meses después, que ha resuelto hoy jueves por mayoría de 15 votos contra dos. Según la opinión de los magistrados los derechos de Semenya recogidos en el artículo 6 del Convenio Europeo de Derechos Humanos fueron violados en lo que respecta a un juicio justo. Esta sentencia, que no admite recurso, debería devolver el caso a la Justicia suiza.
Sin embargo, no se admitió que las autoridades del país helvético fueran responsables de vulnerar el derecho al respeto de la vida privada, a un recurso efectivo y a la prohibición de discriminación.
La cuestión de fondo, que son estos límites que estableció World Athletics a las atletas femeninas, fueron tratados en la sentencia de 2023 de la Cámara Baja en la que se afirmaba que eran "un medio necesario, razonable y proporcionado de proteger la competición justa en la categoría femenina".
Endurecimiento de las normas
Estas normas fueron reforzadas a principios de 2024, cuando se aprobó la introducción de pruebas supletorias de frotado en la mejila para determinar el sexo biológico. Se trata de garantizar que sólo las deportistas biológicamente femeninas puedan competir en dicha categoría, excluyendo de facto a las mujeres transexuales y a atletas con diferencias en el desarrollo sexual (DSD).
En el caso de Semenya, ésta fue identificada legalmente como mujer al nacer, pero padece una afección que hace que su cuerpo produzca de forma natural niveles de testosterona más elevados que los de las mujeres que no padecen dicha afección.
"Y el Madrid qué, ¿otra vez campeón de Europa?" Hubo una época en el que los aficionados al fútbol de otros equipos se burlaban de los madridistas por su escasez de títulos continentales con ese famoso anuncio del siglo pasado sobre un coche que llega a un lugar donde no llega nadie. Mucho tiempo había pasado desde la serie histórica de Copas de Europa protagonizada por Gento, Di Stéfano y compañía mediados los años 50. "El Real Madrid, campeón en blanco y negro", se burlaban.
Y de repente, tras algunos destellos esporádicos, comienza la década prodigiosa blanca en Champions con seis títulos en 11 temporadas con el colofón de Wembley. "Esos trofeos han revitalizado la leyenda del Madrid", comenta María Lara, directora de Estrategia de Design Bridge and Partners. Desde su compañía, una consultora de branding y diseño estratégico, han monitorizado el éxito del club blanco a nivel de marca y el impacto que las Copas de Europa han tenido a nivel comercial.
El Real Madrid ha experimentado un crecimiento en confiabilidad de marca de casi 15 puntos en este siglo. El equipo blanco, una institución con una imagen muy estable, especialmente en las dos épocas de Florentino, ha mantenido un ascenso sostenido desde el primer año en que el Brand Asset Evaluation o BAV (el mayor y más longevo estudio de consumo de marcas y Brand Equity del mundo, con 14.000 millones de datos que abarcan 50 países y unas 62.000 marcas y un histórico de más de 30 años) tiene registros.
"Respecto al impacto, la Champions va más allá, afecta a todos los países. Tiene una exposición y notoriedad mayor. Supone revalidar la leyenda, recordar quien eres y a qué has venido, es su competición", explica Lara sobre la importancia de este torneo que el Real Madrid ha ganado en quince ocasiones.
La última victoria, hasta este sábado, en 2022, aumentó la percepción del club en términos de prestigio (23,3% vs 30,15%), fortaleza (9,22% vs 15,5%) y se redujo la visión de arrogancia (32,1% vs 24,7%) y de distancia (22,0% vs 17, 3%). Además, a nivel general, no solo entre las deportivas, el Real Madrid ha crecido 25 puntos en el percentil, de 61 a 86, de marcas más diferenciales.
Unos datos que demuestran el impacto directo a nivel de imagen que tiene la consecución de un trofeo mediante unos determinados valores que mantienes en el tiempo. "Las grandes marcas se van construyendo en torno a ciertos valores y los del Madrid son ganar y luchar hasta el último minuto. Otros se basan en otra cosa: compañerismo, fútbol bonito...", expone María Lara.
Otra de las características con las que ha crecido el equipo blanco muy relacionado con la llegada del presidente Florentino Pérez es con el fichaje de los mejores jugadores a su disciplina. Olvidada la época de 'Zidanes y Pavones', que trajeron títulos de manera más esporádica, Mbappé debe ser otro de los factores que alimenten esa imagen de marca. "Es un fenómeno que se retroalimenta hacia los aficionados, pero también a otras superestrellas. Si quieres ser leyenda tienes que jugar en el Madrid".
Aficionados del Real Madrid en Cibeles.Fernando villarEFE
Precisamente, ese crecimiento blanco, amarrado a la consecución del mayor título de clubes que existe en el planeta fútbol, se extrapola desde el equipo a nivel general a los jugadores de manera particular. El último que ha experimentado ese alineamiento ha sido Bellingham. "En el Real Madrid los jugadores ganan más popularidad rápidamente", dijo el futbolista del Bayern, Jamal Musiala sobre su amigo tras su fichaje por el conjunto blanco.
Según un estudio de Social Blade, el centrocampista inglés es el jugador más influyente del fútbol inglés. Sus seguidores han aumentado de 10 a 32 desde su llegada a Chamartín y su engagement también ha crecido hasta el punto de poder cobrar en torno a 50.000 euros por publicación en una red social como Instagram. "Nunca pude imaginarme que esto iba a ser así. Ya no es el rendimiento, los goles, es lo que se siente jugando para este club", comentaba el inglés sobre su llegada al Real Madrid.
"Cuando tú tienes este éxito te hace caso todo el mundo", comienza María Lara y desarrolla: "El Madrid tiene valores claros y los demuestra constantemente, es coherente y muy atractivo para determinadas marcas". Una fortaleza que se basa en cuatro pilares: diferenciación, relevancia, estima y conocimiento.
Contraste
Y, como la cosa va por barrios, este momento del Madrid ha coincidido en el tiempo con uno de los peores en la época del FC Barcelona tanto a nivel deportivo como económico. El club culé ha caído 55 puntos en imagen de marca desde 2009 a 2023. "El Barça estaba muy ligado a la figura de Messi, su salida del club y el declive posterior ha afectado a la marca", comenta María Lara. Explica la directora de estrategia que el "core" de aficionados a la marca se mantiene, pero los patrocinios caen.
Y es que ese crecimiento de la marca implica un aumento exponencial de todas las facetas de la entidad. Hablamos, claro, de asistencia a los partidos, venta de camisetas y demás merchandising así como otros factores ajenos a lo deportivo que hacen que la leyenda del Madrid trascienda incluso a la Champions hasta convertirse en historia dentro del deporte.
"Es asqueroso que el Comité Olímpico deje a estos hombres/ mujeres, que aún parecen hombres compitan contra mujeres". Así de contundente se expresaba la boxeadora australiana Ebanie Bridges sobre la presencia de las púgiles argelina Imane Khelif y taiwanesa Lin Yu-Ting en los Juegos Olímpicos de París.
La polémica viene porque estas dos luchadoras fueron recientemente excluidas del Mundial de Boxeo de la IBA por no "cumplir los criterios de elegibilidad". El presidente de la organzación, Umar Kremlev llegó a asegurar que se les había registrado "altas tasas de testosterona". "Las pruebas de ADN demostraron que tenían cromosomas XY", afirmó.
Sin embargo, el COI ha confirmado su presencia en un escueto comunicado en el que recoge que "todos los atletas que participan en el torneo respetan las reglas de elegibilidad e inscripción para la competición". Y añade también en el texto que las deportistas "cumplen con las normas médicas aplicables de acuerdo con las reglas 1.4 y 3.1 de la Unidad de Boxeo de París 2024".
Lo cierto es que ambas llevan toda su carrera deportiva participando como mujeres. De hecho, pelearon en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 aunque ninguna llegó a hacerlo por medalla. Lo extraño es que, antes de la cita en la que fueron excluidas, también habían combatido en otros torneos de la IBA. De hecho, la taiwanesa ha sido campeona mundial en dos ocasiones y la argelina, subcampeona.
Pese al pasado, la política italiana se he metido de lleno después de que la rival elegida para la argelina en el combate del 1 de agosto sea la púgil italiana Ángela Carini en -66 kilos. "Absurda decisión la del Comité Olímpico Internacional de admitir a Imane Khelif en los Juegos", escribió Roberto Martí, presidente del Comité de Deportes del Palazzo Madama. "La boxeadora trans de Argelia, expulsada de los Mundiales de Boxeo, puede participar en los Juegos Olímpicos y se enfrentará a nuestra Angela Carini", tuiteaba por su parte Mateo Salvini, vicepresidente italiano y líder de La Lega.
Lin Yu-ting, en los Juegos Asiáticos.Aijaz RahiAP
No existen evidencias de que Khelif y Yu-Ting, que competirá el 2 de agosto ante la uzbeka Sitora Turdibekoba en menos de 57 kg, sean atletas trans. Especialmente la primera, por las restrictivas leyes de su país ante el colectivo LGTBIQ, tendría muy difícil haber realizado la carrera deportiva que ha desarrollado defendiendo a Argelia.
Presunto complot
Tras la exclusión, de hecho, la propia Khelif llegó a decir que era todo fruto de un complot. "Hay gente que ha conspirado contra Argelia para que esta bandera no sea izada y que no obtenga la medalla de oro", declaró. Y cree que esta 'manipulación' ha crecido proporcionalmente a sus posibilidades de obtener triunfos.
La boxeadora ha asegurado en alguna ocasión que siempre ha presentado altos niveles de testosterona algo que le daba una apariencia masculina. "Frecuentemente me hacían bullying por mi apariencia, pero me resistí y seguí luchando a pesar de todo", expresó a un medio argelino.
Otra boxeadora que avivó la polémica fue Brianda Tamara Cruz. La púgil mexicana perdió el troneo Golden Belt en diciembre de 2023 ante la argelina por Ko y manifestó su alegría cuando descalificaron a Khelif del Mundial. "Creo que nunca en mis 13 años de boxeadora me había sentido así, ni en mis sparrings con hombres. Gracias a Dios ese día bajé bien del ring y qué bueno que por fin se dieron cuenta. Se los dije", escribió en X.
Precedentes
El precedente más famoso a este respecto es el de la atleta sudafricana Caster Semenya. Cuestionada y luego suspendida por sus altos niveles de testosterona. Tras una ardua batalla legal contra los organismos rectores del deporte, Semenya está a la espera de la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que confirme que fue víctima de discriminación por parte del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), con sede en Lausana, Suiza.
Doble campeona olímpica de 800 metros en 2012 y 2016, el TAS falló en su contra y dijo que un nivel de testosterona comparable al de los hombres daba a las atletas femeninas "una ventaja insuperable".