La UEFA podría estar considerando invitar a equipos estadounidenses para que se enfrenten a los campeones de sus competiciones en una Supercopa renovada con la participación de cuatro conjuntos.
Esta nueva competición incluiría a los ganadores de la Champions y la Liga Europa, como sucede actualmente, pero también al de la Conference League, que se estrenó la pasada temporada. El campeón de la Major League Soccer (MLS) completaría los participantes para dar más visibilidad al fútbol europeo en los Estados Unidos, considerado un mercado de crecimiento clave.
El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, ha descartado jugar partidos fuera de Europa, peor la idea de un nuevo torneo inaugural para reemplazar la Supercopa a partir de 2024 está cobrando fuerza como un medio para generar más ingresos, no solo para los clubes sino para el fútbol europeo en general, al atraer una nueva audiencia.
También se contemplan otras opciones para llevarla a cabo, como ubicar los partidos dentro de un fin de semana donde también se daría cabida a otro tipo de espectáculos.
Está previsto que se lleven a cabo más reuniones sobre este asunto en la Asamblea General de la Asociación de Clubes Europeos que se celebra hoy y mañana en Estambul, y a la que ha sido invitado el CEO de Fórmula Uno, Stefano Domenicali, para explicar como su deporte está tratando de atraer nuevos aficionados y ampliar su interés.
Hubo cinco meses en los que Seydouba Cissé (Dabola, 2001) lloraba casi cada día. Cincos meses en los que llamaba a diario a Jorge Broto, director de fútbol base del Leganés CF, para pedirle que le llevara de vuelta al club pepinero, donde había maravillado en un torneo de juveniles. Había tenido que volver a Guinea Conakry a solicitar el visado para poder entrar en España, pero un golpe de Estado en 2021 paralizó todo y también la carrera del incipiente futbolista, apenas mayor de edad. "No sabía qué hacer, la gente ya me decía que me olvidara de Europa. Hubo clubes de allí que me ofrecieron un contrato, pero yo no escuchaba a nadie, sólo quería volver", cuenta a EL MUNDO.
Entonces, pese a los disparos y la rebelión militar, que se prolongó un mes por la capital guineana, Cissé fue durante una semana a diario a las puertas de la embajada española para intentar reclamar el visado para entrar en el país y cumplir su sueño. Pero nadie abría las puertas al chico de 19 años hasta que, el padre de Ilaix Moriba, que ejerció como su representante, consiguió que le escucharan y que estimaran la petición del Leganés, que le quería para el filial.
Desde entonces vive un sueño y lo demuestra a diario. Seydouba Cissé siempre sonríe. "Cuando llegué a Leganés pude decir que había cumplido mi sueño, que era firmar mi primer contrato profesional. Encima luego trajeron a mi madre para verme jugar, conseguimos ascender a Primera... es increíble. Es como si siguiera soñando y voy a seguir haciéndolo por este club y esta afición que me lo ha dado todo", reflexiona.
"Mi padre me escondía las botas"
Cissé dice que el Leganés es para él "como una familia". La de sangre, sus padres y sus cuatro hermanos, "la mayor es chica", puntualiza, están en una población a 400 kilómetros de la capital, Conakry, a la que tardan siete horas en coche cuando van para verle en sus visitas a su país. "Cuando era pequeño se tardaban 12", ríe el guineano. Allí, en los caminos de tierra de Dabola, que no pisa desde 2018, comenzó todo.
Cuenta que tenía siete años cuando comenzó a fascinarle el fútbol, pero que en su casa eran una familia humilde y no tenían dinero para sufragar su sueño. "En Guinea, para llegar a algo tienes que tener a alguien que pueda invertir en ti", explica. Su padre, profesor de filosofía, le insistía desde pequeño en la importancia de estudiar pese a que sus vecinos le decían que su hijo podría llegar a ser futbolista. Así, cuando no se esforzaba lo suficiente en el colegio, "mi padre me escondía las botas y los balones" que su madre le traía cuando volvía de viaje.
Después, sus progenitores le mandaron a un colegio de Conakry a seguir con la secundaria. Cissé aprovechó la estancia para seguir acercándose a su sueño desde la escuela deportiva del Atouga FC hasta que recibió la llamada de la selección sub'17. "Me llamó mi madre para decirme que mi padre venía de visita sorpresa a ver cómo me iban los estudios. Así que a él no le cogí el teléfono cuando llegó porque estaba a punto de jugar con la selección. Se lo dijeron y vino con un amigo a verme al estadio nacional. Cuando terminó el partido y vio cómo me animaba la gente, cambió de parecer y comenzó a motivarme", revela el jugador.
Cissé sonríe en la ciudad deportiva del Leganés.Ángel Navarrete
Poco después comenzó la odisea europea, que culminó con sus lamentos frente a la embajada española. Hizo pruebas en el Anderlecht y en un club danés, pero ninguna fructificó. "Me tuvieron en un hotel en Dinamarca una semana pendiente de la firma de un contrato que nunca se produjo y yo le dije al padre de Ilaix que me iba, que, o firmaba, o no seguía soportando ese frío", explica mientras estalla en una carcajada.
Así, tras pasar brevemente por París y Barcelona, aterrizó en Madrid para probar suerte en el club pepinero, que lo acogió desde el primer momento pese a esos problemas burocráticos contados al inicio. Cissé tiene agradecimientos para los entrenadores por los que ha pasado: "Todos me han ayudado mucho". Carlos Martínez, Imanol Idiákez, Mehdi Nafti y claro, Asier Garitano.
"Cada partido, como una final"
"Era el partido contra el Sporting, contra el que perdíamos por dos goles. No lo teníamos controlado y me dice Bustinza: 'Cissé, calienta'. No me lo creía y a los cinco minutos salgo y me pide Garitano: 'Sal y disfruta'", explica sobre su debut. Y Cissé siguió disfrutando claro, en Segunda, y ahora en Primera con equipos que admiraba en la televisión cuando era niño. "Veía al Barça del tikitaka con Xavi, Iniesta, Ronaldinho... y luego estar yo ahí jugando contra ese equipo...», recuerda el mediocampista, pero añade: "Cuando estás con ellos en el campo ves que son personas como tú y al final somos 11 contra 11". Cissé es fan de Iniesta, pero su espejo es Naby Keita.
Asegura Cissé que ya ha cumplido su sueño, pero que si tiene que pedir otro sería jugar con el Leganés en Europa y ser capitán del conjunto pepinero. Es de bien nacidos ser agradecido y la felicidad del jugador guineano se la debe a este equipo madrileño con el que juega cada partido "como si fuera una final" y por el que no pierde la sonrisa. "Dios me da paz, confianza y pensamiento positivo". En la vida, él ya ganó la Champions.
AMADEU GARCÍA
@amd_garcia
Actualizado Domingo,
24
septiembre
2023
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14:19El español, que logró subirse al segundo escalón del podio, aprovechó la caída...
El Barça se ha llevado esta mañana un nuevo golpe. El duelo ante el Leganés, además de significar una derrota que pone en serio peligro sus posibilidades de alzarse como campeón de invierno, ha tenido finalmente aún más consecuencias negativas para los intereses barcelonistas.
Lamine Yamal, ahora mismo, pese a su juventud, el gran argumento al que puede agarrarse Hansi Flick a nivel ofensivo para cambiar el errático rumbo que están tomando los suyos, estará de baja entre tres y cuatro semanas por lesión.
El canterano, según hizo oficial el propio club por medio de un comunicado, sufre un esguince de grado uno del ligamento intertibio-peroneo anterior del tobillo derecho. Una lesión que, en este caso, se produjo en el transcurso del partido frente al Leganés de este pasado domingo en Montjuïc que, a la postre, se saldó con la segunda derrota en casa de los barcelonistas esta temporada.
El jugador, de hecho, estuvo renqueante a lo largo de gran parte del encuentro. E, incluso, llegó a pedir el cambio en los instantes finales del primer tiempo. Pese a todo, aún siguió durante bastante rato en el terreno de juego y, de hecho, tuvo alguna que otra buena ocasión para convertir un tanto que podría haber supuesto salvar por lo menos un punto frente a un rival que no había conseguido hasta ahora ganar lejos de Butarque.
De acuerdo con las previsiones, Lamine Yamal se perderá tanto el partido de este próximo sábado frente al Atlético, que podría permitirles a los de Simeone alzarse con el liderato pese a contar con un partido menos que los barcelonistas, como el duelo en la Copa del Rey ante el Barbastro, un rival que, la temporada pasada, llegó a ponerles el miedo en el cuerpo a los azulgrana en esta misma competición.
El jugador, además, es como mínimo duda con vistas a la Supercopa de España, que se disputará en Arabia Saudí entre el 8 y el 12 de enero. Los azulgrana, en este caso, se estrenarán el mismo 8 de enero con un duelo en el que se enfrentarán al vigente campeón de Copa, el Athletic, mientras que el Real Madrid, por su parte, se medirá con el Mallorca al día siguiente.