El Barça de Kusturica conquista, ante el Real Madrid, su segunda Euroliga júnior

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El gran aperitivo de la final de la Euroliga fue un clásico con aroma a porvenir. El desenlace del torneo júnior, que cada año acapara más atención, proclamó en el OAKA rey de Europa al Barça, asombroso colectivo que maneja Álvaro Salinas, tras derrotar en un igualadísimo duelo al Real Madrid (77-85) de Javi Juárez.

Es el segundo título para los azulgrana, desde el que lograron en Berlín en 2016. Se acercan a los cinco del Madrid, que se estrenó un año antes con Luka Doncic como MVP. Fue Nikola Kusturica el gran protagonista (20 puntos, 10 rebotes) inabordable y bien acompañado por Joaquin Boumtje-Boumtje (MVP del torneo), quien despertó con 15 puntos en la segunda mitad.

Por primera vez, la Euroliga encajó el desenlace del futuro en la previa de la gran final y en el mismo escenario, fulminando ese partido por el tercer puesto que no gustaba a nadie. Un premio para los chicos y un aliciente para las tribunas, que calentaban de rojo y blanco para lo que venía después.

Madrid y Barça llevan años presumiendo de ser los mejores en eso de captar talentos por todo el mundo, de labrarlos hasta que acudan irremediablemente a la llamada de la NCAA. Amalgaman jóvenes llegados de cualquier rincón del planeta. A las órdenes de Juárez, el equipo que este año también conquistó (las dos finales contra el Barça) el Campeonato de España de la categoría y, hace unos días, la novedosa Liga U (sub 22), apenas hay un joven español, el base Hugo Alonso. Cuatro en el Barça, en el que se lucen otros que ya han debutado en el primer equipo como Kusturica o Sayon Keita.

Camino a la final en el OAKA, ambos fueron arrasando. En semifinales, los blancos al Panathinaikos (126-48) y los azulgrana al Team 3SSB (84-101). Y entre ellos reinó la igualdad en una primera parte (38-39) en la que no hubo rastro del más prometedor de los prometedores, el estadounidense Joaquim Boumtje-Boumtje, hijo de Ruben, un pívot camerunés que llegó a jugar en los Blazers. Más protagonista fue el atildado Nikola Kusturica. Por el Madrid, más coral, fueron Kayser y Grinvalds los líderes.

El Barça, apoyado en su dominio del rebote, llevó siempre la iniciativa. Pero siempre encontraba respuesta: con triples del ruso Frolov y del serbio Bjelic, se puso por delante al final del tercer acto, cuando Boumtje ya había entrado en acción.

Sólo en la recta de meta, ya eliminado Frolov por faltas, fue cuando el Barça se escapó hacia la victoria. La pareja Kusturica-Boumtje (el precoz Dabone, con 14 años, también resultó clave), remató a un Madrid en el que Amosov, con 16 puntos, fue el máximo anotador.

kpd