Una segunda parte absolutamente demoledora de un Barça que contó siempre con una inmensa Cata Coll para capear los momentos en los que el Olympique de Lyón quiso hacer valer sus galones acabó por darle al equipo azulgrana la cuarta Champions de su historia y redondear así un segundo curso con pleno de títulos, tal y como ya pasó en la temporada 2023-24.
Dos tantos de Ewa Pajor, la máxima anotadora de la competición, con un total de 11 tantos, unidos a dos goles postreros de Salma Paralluelo, tremendo el primero de ellos, plasmaron una superioridad que su rival solo pudo poner un poco en entredicho en un primer acto. De nada le sirvió al conjunto francés estar bajo el mando de un Jonatan Giráldez que logró en un pasado en absoluto no tan lejano en dos ocasiones el máximo trofeo continental defendiendo el escudo barcelonista.
El primer tiempo fue a la práctica un intercambio de golpes. Metafórico, sobre todo, si hablamos del caso azulgrana, y bastante más literal si nos fijamos en cambio en el despliegue de las francesas sobre el terreno de juego, a veces con una connivencia arbitral que desesperó por momentos a las barcelonistas. Tras unos instantes de aparente tanteo, las de Pere Romeu trataron de tener un poco más de control del esférico, pero se estrellaron una y otra vez contra el orden y el despliegue físico de un Olympique de Lyón al que le importaba nada y menos ir al choque para frenar sus acometidas.
La más destacada por parte del Barça sería su portera, una Cata Coll capaz de frustrar las acciones más claras de sus rivales, a pesar de que la prolongación de una de sus buenas intervenciones acabara con el balón en el fondo de su portería. El remate de Heaps, finalmente, fue invalidado por el VAR por fuera de juego tras unos instantes de revisión que a los dos equipos, por motivos diferentes, se les hicieron eternos.
Brillante Cata Coll
Tras el descanso, las barcelonistas, después de un primer aviso rival a cargo de Hegerberg bien desbaratado por Cata y también invalidado posteriormente por fuera de juego, no tardaron demasiado en encontrar premio a sus intentos por dominar el juego. Eva Pajor, tras una perfecta asistencia de Patri Guijarro, se encargó de materializar el 1-0 cuando apenas se habían disputado los primeros 11 minutos del segundo acto. La guardameta barcelonista, de nuevo, se luciría poco después para evitar que Bécho pusiera la igualada en el marcador.
Con el viento de cara, el Barça serenó un poco más su juego y, de hecho, no tardó demasiado en echar más tierra de por medio. Pajor, de nuevo, tras un ataque coral de las azulgrana, fue la responsable de marcar un 2-0 que parecía ya una cuesta demasiado difícil de escalar para el Olympique.
Por si acaso, la portera azulgrana tuvo a bien recordárselo con un gran uno contra uno con Chawinga que amenazó con recortar distancias para las francesas. Con el reloj a favor, y sin perder en ningún momento el control del duelo, el Barça acabó por encontrar la guinda del pastel con una Salma Paralluelo que remató la faena en los instantes finales con dos goles más para redondear el 4-0 y sellar, por si quedaba alguna duda, la cuarta Champions de su historia y poner el broche dorado a una nueva temporada perfecta.








