Todo el mundo en la campaña de Enrique Riquelme sabría que tendrían que exprimir hasta el último segundo para poder cumplir el sueño de un madridista. Desde que Florentino Pérez anunciara que adelantaba las elecciones el martes 12 de mayo, apenas han pasado 12 días. Un periodo en el que el ya precandidato Riquelme tenía que construir una campaña y conseguir un aval de más 187 millones de euros. Su entrada al Bernabéu, poco después de las 20.30 horas, era el final a 24 horas frenéticas pero muy positivas para un precandidato que ya ha llegado más lejos que nadie en los últimos 20 años.
La presencia del presidente del Cox Energy no pasaba desapercibida cuando recorría la avenida Concha Espina para dirigirse a la puerta 65, la que da acceso a su abono del club blanco desde hace más de 20 años. Una marabunta de personas se desplazaba con el precandidato, poco después de las 20.00 horas, animándole en los próximos comicios. “Enrique, valiente”, le gritaban unos. Otros se acercaban y le decían que le votarían ellos, sus hijos y sus nietos. “Presidente presidente”, se escuchaba a la masa.
Sorprendía ver el apoyo popular del nuevo y joven precandidato, apenas 37 años, entre una multitud que le chocaba la mano y le pedía fotos hasta con un reloj. “Así me gusta, tecnología”, apuntaba Riquelme esbozando lo que puede ser una de las diferencias que le separaban de su rival. Al llegar a la puerta, en cambio, se paraba un segundo para anunciar que había 15 días para “poder hablar de la candidatura de la campaña”. “Hoy es el día de Daniel Carvajal, un titán dentro del club, esta es su casa y nos da mucha pena que salga, nos hubiese gustado que juegue el Mundial. Volverá al Madrid cuando quiera”, declaraba.
Venía vestido con una camiseta del Real Madrid y unos vaqueros, más informal que unas horas antes, cuando salía de Valdebebas con un traje oscuro y con las actas que contenían la formalización de la presentación de su candidatura bajo el brazo. Media hora estuvo en las oficinas del club blanco en lo que, según él, “era un día muy importante para el Real Madrid, después de 20 años se va a poder votar”. Así aceptaba el niño mexicano el desafío de Florentino Pérez a la presidencia del club. Habían pasado 12 días desde que el mandatario blanco retara a los que quisieran ser sus rivales. “No es una candidatura contra nadie, es a favor del Real Madrid”, decía Riquelme.
Riquelme entrando en Valdebebas.MUNDO
Pero el empresario llegaba a Valdebebas casi directo de firmar el aval en la notaría. Estaba previsto que Riquelme lo hiciera por la mañana, pero hasta esas horas extra necesitó el accionista mayoritario de Cox para, junto a representantes de Andbank, conformar el aval. Las influencias de su rival y sus presiones llegaron hasta otras entidades bancarias españolas como Banco Santander o BBVA, que a última hora se bajaron del barco.
Le obligaron a viajar a Madrid desde Sevilla, tras presidir la Junta de Accionistas de su compañía el viernes por la mañana, para buscar otras entidades que respaldaran su patrimonio personal. Finalmente fueron la filial española del banco andorrano, secundado por la canadiense Scotia Bank, los que le concedieron una garantía de 193,7 millones, requisito imprescindible para formalizar su candidatura.
Comicios nobles
Decían desde la campaña de Riquelme: “No esperamos barro”, sin embargo el rival ya había desplegado todas sus artes para intentar que el joven cayera en el proceso previo a formalizar su candidatura. Ese aval que, sin embargo, no es necesario para el actual presidente blanco. Riquelme, elegante, lanzaba un mensaje mucho más deportivo. “Pido la oportunidad a los socios y que no tengan miedo, que tengan la valentía para poder escucharnos”, solicitaba.
Se supone que el plazo máximo para poner las urnas para la presidencia del club blanco es de 15 días, periodo que comenzaría tan pronto la Junta Electoral valide la candidatura de Enrique Riquelme, lo que tendría que ocurrir hoy mismo. No obstante, desde la candidatura del alicantino dudan que se vaya a exprimir el plazo.
Dicen que buscarán, en los días que les concedan, exponer un proyecto “ilusionante, serio, profesional en lo deportivo y en lo social y con la mirada puesta en el socio”. Aún no han trascendido nombres, pero aseguran que ya hay grandes incorporaciones comprometidas para intentar arrebatar la presidencia a Florentino, puesto en el que lleva ya 26 años. Si no lo consiguen, aseguran que ya habrán recorrido el camino para ponerse en la pole position cuando Pérez, de 78 años, de un paso al lado.






